CIRUGíA DEL GLAUCOMA

¿En qué consiste y cuándo está indicada?

El Glaucoma es una enfermedad crónica y progresiva del nervio óptico que provoca una pérdida gradual e irreversible de la visión. Se debe principalmente al aumento de la Presión Intra Ocular (PIO) que daña las fibras nerviosas del ojo.

Esta enfermedad afecta a millones de personas en todo el mundo y es una de las principales causas de ceguera irreversible. En Argentina, más de 600 mil personas conviven con esta patología.

¿Qué síntomas presenta?

En sus etapas iniciales, el glaucoma es silencioso y asintomático. Por eso se lo conoce como el “Ladrón silencioso de la Vista”.

  • No produce dolor
  • No causa visión borrosa al principio
  • No hay alteraciones evidentes en la visión periférica o en los colores

Solo puede detectarse mediante un examen oftalmológico de rutina.

Tratamiento quirúrgico del Glaucoma

Cuando el tratamiento con gotas o láser no es suficiente para controlar la presión ocular, se indica la Cirugía del Glaucoma. Su objetivo es disminuir la PIO construyendo una nueva vía de salida para el humor acuoso, el líquido interno del ojo.

Podés imaginarlo como la creación de un nuevo “desagüe” para equilibrar la presión dentro del globo ocular.

¿Qué tipos de cirugías existen?

Existen distintos procedimientos quirúrgicos, desde mínimamente invasivos hasta técnicas más complejas:

Cirugías MIGS (Minimally Invasive Glaucoma Surgery)
  • Técnicas nuevas y menos agresivas
  • Menor riesgo de complicaciones
  • Ideal para glaucomas leves o moderados

  • Esclerectomía profunda no penetrante, canaloplastia, trabeculotomía
  • Buscan mejorar la salida natural del humor acuoso
  • Más invasivas pero eficaces en ciertos tipos de glaucoma

  • Trabeculectomía
  • Técnica clásica que crea una fístula o canal hacia el espacio subconjuntival
  • Muy eficaz en glaucomas avanzados

  • Implantes de drenaje
  • Tubos o válvulas que derivan el humor acuoso fuera del ojo
  • Utilizados en casos complejos o cirugías previas fallidas
  • En muchas de estas cirugías se utilizan medicamentos anticicatrizantes como Mitomicina C o 5-Fluorouracilo para mejorar el éxito de la intervención y evitar que el cuerpo cierre la nueva vía creada.

    ¿Quiénes pueden operarse?

    Cualquier paciente con glaucoma que no logra controlar su presión ocular con tratamiento médico puede ser candidato a cirugía. La elección de la técnica depende de:

  • Tipo de glaucoma
  • Estado del ojo
  • Edad del paciente
  • Experiencia del cirujano

  • ¿Qué riesgos tiene la cirugía?

    Toda cirugía tiene riesgos, aunque en el caso del glaucoma la mayoría son poco frecuentes:

  • Infección o sangrado (muy raros)
  • Cicatrización excesiva que cierre la fístula
  • Filtración excesiva del humor acuoso
  • Desplazamiento anómalo del líquido ocular
  • El mayor desafío es la respuesta cicatrizal del propio organismo, que puede obstruir la nueva vía creada para drenar el humor acuoso.

    ¿Qué estudios se hacen antes de la cirugía?

    Antes de la operación se solicitan análisis de sangre para evaluar la coagulación y estudios oftalmológicos completos. La evaluación individual permite personalizar la técnica quirúrgica más adecuada.

    ¿Cómo es el postoperatorio?

    El seguimiento postoperatorio es clave para el éxito de la cirugía. En las semanas siguientes:

  • Se controla cuidadosamente la presión ocular
  • Se indican colirios antiinflamatorios
  • Se realizan controles frecuentes
  • En algunos casos, el oftalmólogo puede hacer maniobras para estimular o frenar la cicatrización según la evolución del ojo.

    ¿Qué resultados se pueden esperar?

    El éxito de la cirugía depende de:

  • Técnica utilizada
  • Tipo de glaucoma
  • Estado previo del ojo
  • Experiencia del cirujano
  • Si bien ninguna cirugía garantiza un éxito del 100%, la mayoría logra reducir o estabilizar la presión ocular y evitar la progresión del daño visual.

    En Clínica de Ojos Rafaela

    Contamos con profesionales especializados en glaucoma y técnicas quirúrgicas avanzadas, incluyendo MIGS y cirugía filtrante clásica. Evaluamos cada caso en forma personalizada para elegir la mejor opción y proteger tu visión a largo plazo.

    Solicitá un turno si tenés diagnóstico de glaucoma o antecedentes familiares.

    Controlarse a tiempo es fundamental. La detección precoz puede salvar la visión.