EJERCICIOS ORTÓPTICOS

¿Qué son los Ejercicios Ortópticos?

Los Ejercicios Ortópticos son una parte clave de la terapia de la visión, un tratamiento optométrico destinado a corregir diversas anomalías visuales. La ortóptica, que data de la década de 1850, se utiliza principalmente para tratar trastornos como el estrabismo (ojos cruzados), la ambliopía (ojo perezoso) y la visión doble.

Estos ejercicios están diseñados para mejorar la motilidad ocular, es decir, la capacidad de los ojos para moverse de manera coordinada. El objetivo de la ortóptica es fortalecer los músculos responsables de los movimientos oculares y permitir que los ojos trabajen en sincronía. Los ejercicios ortópticos son seleccionados específicamente para cada paciente, luego de realizar un examen exhaustivo que evalúa la visión, los movimientos oculares y las capacidades perceptivas relacionadas con la lectura y la cognición.

¿Cómo se realizan los ejercicios ortópticos?

Los ejercicios ortópticos generalmente se centran en mejorar la convergencia y la coordinación visual. Algunos de los ejercicios más comunes incluyen:



Ejercicios de flexión:

El paciente enfoca su vista en la punta de un lápiz mientras este se acerca a los ojos. Si los ojos ya no pueden converger, parecerá que se ven dos lápices. Con la práctica, la capacidad de los ojos para converger mejora.



Ejercicios de salto de convergencia:

En este ejercicio, el paciente mueve un objeto cercano hacia su cara hasta que comienza a verlo borroso o doble. Luego, debe alternar la fijación entre el objeto cercano y otro más lejano. Esto ayuda a mejorar la capacidad de los ojos para enfocar de manera coordinada.



Ejercicios adicionales:

Se utilizan diferentes métodos y herramientas diseñadas para ayudar a los músculos oculares a restablecer un comportamiento visual normal y saludable.

¿Quiénes deben realizar ejercicios ortópticos?

Los ejercicios ortópticos son recomendados para personas con alteraciones en la motilidad ocular, como la foria, que es un trastorno en el que los ojos no se alinean correctamente al mirar objetos a distancia. En la exoforia, uno de los ojos se desvía hacia afuera, mientras que en la esoforia, el ojo se desvía hacia adentro.

Otro problema común es la insuficiencia de convergencia, que ocurre cuando los ojos no pueden enfocar un objeto cercano de manera simultánea. Esto puede causar diversos síntomas como:

  • Fotofobia (sensibilidad o dolor extremo a la luz)
  • Guiñar uno o ambos ojos
  • Cefaleas (dolores de cabeza) frecuentes
  • Dificultad para seguir la lectura en una misma línea
  • Somnolencia o fatiga ocular
  • La foria es una condición intermedia entre la normalidad y el estrabismo manifiesto (una desviación ocular permanente), por lo que puede mejorar con ejercicios ortópticos.