SCREENING NEONATAL
El fondo de ojos al bebé recién nacido
El fondo de ojos al bebé recién nacido es un examen de suma importancia ya que permite descartar patologías que son graves para el ojo, asi también como enfermedades adquiridas en el embarazo que pueden ser sistémicas.
El examen consiste en la colocación de gotas de tropicamida que dilatan la pupila del bebé y luego de 30 a 60 minutos permiten ver con un oftalmoscopio binocular indirecto (OBI) que los medios sean transparentes, es decir que no haya opacidades en el cristalino (cataratas) ni en la cornea, que no haya tumores, malformaciones congénitas de la retina o del nervio óptico, ni cicatrices retinales (producidas por toxoplasmosis congénita, CMV, etc.)
La importancia de realizar estudios oftalmológicos a los recién nacidos, radica en que hay que tener en cuenta que los bebés no ven tal como lo hacen los adultos, por lo cual el sentido de la visión es un aprendizaje que tiene una etapa crítica del desarrollo antes de los 6 meses y hasta los 8 años. En ese lapso , la información que recibe el ojo debe ser clara y nítida, para comprender así el mundo exterior. De lo contrario si el cerebro no recibe esa información, la visión no se desarrolla o se desarrolla de manera pobre y así el bebé queda disminuido visualmente (AMBLIOPIA). Algo a tener en cuenta es que el niño no podrá decirles a sus papás "no veo", porque en realidad no tuvo el aprendizaje que permita fortalecer la visión. De este modo, la única manera de descubrirlo es mediante exámenes oftalmológicos.
Se recomienda realizarlo durante los primeros 2 meses de vida y luego realizar controles a los 6 meses y anualmente.
El examen consiste en la colocación de gotas de tropicamida que dilatan la pupila del bebé y luego de 30 a 60 minutos permiten ver con un oftalmoscopio binocular indirecto (OBI) que los medios sean transparentes, es decir que no haya opacidades en el cristalino (cataratas) ni en la cornea, que no haya tumores, malformaciones congénitas de la retina o del nervio óptico, ni cicatrices retinales (producidas por toxoplasmosis congénita, CMV, etc.)
La importancia de realizar estudios oftalmológicos a los recién nacidos, radica en que hay que tener en cuenta que los bebés no ven tal como lo hacen los adultos, por lo cual el sentido de la visión es un aprendizaje que tiene una etapa crítica del desarrollo antes de los 6 meses y hasta los 8 años. En ese lapso , la información que recibe el ojo debe ser clara y nítida, para comprender así el mundo exterior. De lo contrario si el cerebro no recibe esa información, la visión no se desarrolla o se desarrolla de manera pobre y así el bebé queda disminuido visualmente (AMBLIOPIA). Algo a tener en cuenta es que el niño no podrá decirles a sus papás "no veo", porque en realidad no tuvo el aprendizaje que permita fortalecer la visión. De este modo, la única manera de descubrirlo es mediante exámenes oftalmológicos.
Se recomienda realizarlo durante los primeros 2 meses de vida y luego realizar controles a los 6 meses y anualmente.