Las Vías Lagrimales son los conductos que transportan las lágrimas desde las glándulas secretoras hasta la nariz, a través de los canalículos y el saco lagrimal.
Obstrucción Congénita:
En el 20% de los recién nacidos, se presenta lagrimeo constante (epífora), que puede resolverse solo, o con ayuda de masajes. Si persiste, se realiza un sondaje lagrimal tras 7 meses para solucionar el problema.
Dacriocistorinostomía:
Esta cirugía se realiza cuando hay una obstrucción total de las vías lagrimales a nivel del saco lagrimal o el conducto lacrimonasal.
Tubo de Jones:
Se utiliza en casos de obstrucción alta (a nivel canalicular), mediante un tubo de vidrio Pyrex que permite drenar las lágrimas hacia la nariz.
Ojo Seco (Síndrome del Ojo Seco):
El ojo seco ocurre cuando las lágrimas no son suficientes o su composición es inadecuada para mantener el ojo lubricado. Las lágrimas son una mezcla compleja de agua, proteínas, lípidos y otros componentes que protegen el ojo.
Causas:
Alteración en las capas de la película lagrimal:
Capa oleosa (producida por las glándulas de Meibomio) previene la evaporación rápida de las lágrimas.
Capa acuosa (producida por la glándula lagrimal) lubrica y lava la superficie ocular.
Capa mucosa (producida por las células epiteliales de la conjuntiva) distribuye uniformemente la lágrima.
Factores:
Envejecimiento
Trastornos hormonales (como la menopausia)
Inflamaciones crónicas (blefaritis, rosácea)
Enfermedades como diabetes, artritis reumatoide o el síndrome de Sjögren.
Síntomas:
Ardor, congestión o enrojecimiento
Sensación de cuerpo extraño
Secreción filamentosa
Irritación con viento o humo
Sensibilidad a la luz
Visión borrosa
Lagrimeo excesivo debido a la irritación ocular, pero no alivia el ojo seco
Complicaciones:
En casos graves, pueden ocurrir erosiones corneales, infecciones e incluso perforación corneal.
Tratamiento:
Sustitutos de lágrimas (lágrimas artificiales) y tratamiento de patologías asociadas (blefaritis, avitaminosis). El médico oftalmólogo indicará de acuerdo al tipo o clasificación la lágrima más adecuada.
Medicación específica para aumentar la producción de lágrimas.
Reducción de la evaporación: Uso de gafas con protección lateral, oclusores o tapones en los puntos lagrimales (puntum plug).
Tratamiento quirúrgico: En casos graves, se puede realizar la oclusión de los puntos lagrimales mediante tapones de silicona o láser, para permitir que las lágrimas permanezcan más tiempo en el ojo.